VILLA DE EMERGENCIA

Este es el segundo informe de la investigación sobre los Juegos Olímpicos de la Juventud, en la que repasamos los costos, legados e historias ocultas de Buenos Aires 2018. La Villa Olímpica se pensó como una forma de generar viviendas sociales para poblar el sector más carenciado de la Capital. El plan habitacional no sólo tuvo un costo de U$D 292 millones (casi tres veces por sobre lo presupuestado), sino que se transformó en una trampa para los ahorristas que confiaron en el plan hipotecario del gobierno.

Barrio de noche

El Barrio Olímpico, anoche (gentileza @adjudicadosbar1).

Desde la misma presentación del proyecto de los Juegos Olímpicos de la Juventud, Mauricio Macri –por entonces jefe de gobierno de la Ciudad– les aseguró a los miembros del Comité Olímpico Internacional (COI) que el proyecto de Buenos Aires 2018 sólo precisaba de una nueva Villa Olímpica que se destinaría a viviendas sociales una vez concluidas las competencias.

La propuesta que manejaba el Comité Organizador, liderado por Mauricio Macri y Gerardo Werthein como presidente del Comité Olímpico Argentino (COA) y miembro COI, era generar un complejo habitacional en la Comuna 8 con 1.200 unidades habitacionales. La apuesta le saldría, de acuerdo con los apurados cálculos que generó la task force de Cambiemos, los llevó a estimar un plan de gastos de 126,4 millones de dólares a un valor ficticio de $ 4,50 por verde en 2018, lo que daría un estimado final de $ 568.800.000 para completar el Barrio Olímpico de 35 torres. Según lo que se anunció en la reunión especial del COI del 4 de julio de 2013 –y se repitió desde allí como un mantra– se trataría de un barrio de “viviendas sociales”.

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Al menos inicialmente ése era el perfil ya que el proyecto de lo que sería la Ley de la Ciudad Nº 5.235, que creó el Distrito del Deporte, inicialmente contemplaba que “un tercio de las unidades serán otorgadas a inscriptos y/o beneficiarios del Programa 100, Créditos Ley 341/964 o el que en un futuro lo reemplace; un tercio a vecinos que residan en villas, asentamientos y núcleos habitacionales transitorios que deban ser relocalizados, y un tercio (1/3) de las unidades serán otorgadas a inscriptos y/o beneficiarios del Programa 110, Créditos 1º vivienda o el que en un futuro lo reemplace. En todos los casos, el 50% de las unidades deben ser adjudicadas a beneficiarios que acrediten al menos cinco años de residencia efectiva en la Comuna 8”, tal como lo expresa el documento publicado en el Boletín Oficial porteño del 31 de enero de 2014 (https://documentosboletinoficial.buenosaires.gob.ar/publico/20140131.pdf). Un par de meses más tarde, Mauricio Macri lanzó con toda pompa el concurso para elegir los proyectos de la Villa. A su lado, Horacio Rodríguez Larreta –por entonces su vicejefe-, calculó que la obra demandaría un total de U$D 110 millones, mientras que el Lord Major avisaba que su intención era que las viviendas fueran que “las familias de clase media puedan comprar los departamentos de dos y tres ambientes con planes de ahorro”. Las palabras de Macri tuvieron efecto ya que al sancionarse la ley, el 11 de diciembre de 2014, aquel artículo que establecía de manera exacta el concepto inclusivo del proyecto edilicio había sido eliminado.

Antes que se terminara 2014 comenzaron a licitarse las obras de la Villa Olímpica, dividiendo la obra en 12 proyectos habitacionales y más de 30 de concursos por obras complementarias además de los compromisos de construcción de una escuela primaria, un jardín de infantes y una serie de mejoras en el Hospital Cecilia Grierson. En el momento en que comenzaron a entrar las grúas a la zona del Parque de la Ciudad, a comienzos de 2016, Claudio Mónaco, el director general de la obra, calculaba los costos de la Villa Olímpica en $ 2.000 millones y anticipaba un gasto adicional de $ 816 millones para tareas complementarias, por ese entonces unos U$D 201 millones, el doble lo que había anticipado Rodríguez Larreta.

La evolución del costo de las obras no fue el anunciado por los técnicos de Cambiemos. En junio de 2016, en Boletín Oficial se anunció la baja de las dos últimas licitaciones, con lo cual quedarían sin construirse 164 de las 1.211 unidades habitacionales. La razón del recorte: los gastos se habían disparado hasta casi $ 3.500 millones en menos de medio año.

Para sumar contratiempos, el 19 de abril de 2017, murió en un accidente laboral, tras caer de un quinto piso, un vecino de la Villa 20 con DNI extranjero que falleció por las heridas recibidas mientras cumplía con su tarea, hecho que la prensa casi no consignó y que tampoco reclamó Gerardo Martínez, secretario general de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) en el locro que compartieron con Macri, Rodríguez Larreta y Santilli en el obrador de la Villa, dos meses más tarde.

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Los sobreprecios y la falta de planificación harían crecer lo invertido en la zona de manera exponencial. Un recuento realizado a fines de junio de 2019 en las obras del Barrio Olímpico marcan un desembolso de $ 5.050 millones (U$D 292 millones de acuerdo con los valores del dólar al momento de cada operación), casi tres veces lo propuesto inicialmente por la dupla Macri-Rodríguez Larreta. Como una perla, de las 48 operatorias (licitaciones y compras directas), exactamente la mitad presentan sobreprecios.

Más allá del abuso de las arcas oficiales, las obras fueron creciendo con un fin: albergar a casi 6.000 personas, entre deportistas y oficiales, durante la realización de los Juegos Olímpicos de la Juventud en octubre de 2018 y luego quedar como un legado para poblar la Comuna 8, la zona más relegada de la Capital en la que el 45% de sus casi 200.000 habitantes no cuentan con un ingreso que les permita acceder a la Canasta Total de Consumo y el ingreso medio comunal es un 34,5% inferior al promedio de la ciudad.

Era de vital importancia garantizar el desarrollo edilicio, pero también, los servicios básicos. Por eso en la Ley Nº 5.704 de la Ciudad, aprobada el 24 de noviembre de 2016 con el pacto entre PRO, ECO, Coalición Cívica, Partido Socialista, Frente Renovador, Confianza Pública, Bloque Peronista, Sindical Peronista y Corriente Nacional de la Militancia se estableció en el artículo 18 que las obras de Quirófanos y Diagnósticos por Imágenes debían estar finalizadas “previo al comienzo de los Juegos Olímpicos de la Juventud” de manera “improrrogable” para ese complejo de salud que ya fue “inaugurado” dos veces (una por Macri en 2013 y otra por Rodríguez Larreta, en 2016). A nueve meses de los YOG, contras las normas, aún continúan las obras en el nosocomio degradado a Centro Asistencial por la jueza Elena Liberatori -luego de comprobar que no cumplía con los requerimientos básicos- y se espera que recién el año próximo puedan ponerse a funcionar.

Similares padecimientos sufren aquellos quienes intentaron ser los pobladores del Barrio Olímpico. Pese al violento cambio de perfil de usuario establecido desde las políticas inmobiliarias del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC), recortando las posibilidades de acceso de los pobladores de la zona Sur al ampliar las limitaciones legales, la salida al mercado de los departamentos en marzo de 2018 pareció ser un éxito comercial habida cuenta que hubo más de 30.000 interesados en adquirir los departamentos que, si bien tenían un subsidio estatal, cotizaban a u$s 1.634 el metro cuadrado, un precio 50% más caro que el valor de mercado para esa zona, aunque insuficiente para recuperar los costos. Si un exultante Rodríguez Larreta le aseguró a EPHECTOsport que “todo esto se recupera con créditos hipotecarios”, al señalar el complejo de monobloques dos días antes de que comenzaran los Juegos, al jefe de gobierno le pasaron bastante mal las cuentas: el total de metros cuadrados construidos (107.270) daría un recupero estimado de U$D 175.279.000, poco más de la mitad de lo que insumió la obra.

La letra chica de los contratos hipotecarios contenía una trampa que sería letal para muchos de los ahorristas: la tasa de ajuste de las cuotas se estableció por el índice UVA, que depende de manera directa de la inflación y el aumento del dólar, por lo que el costo final de cada unidad se disparó hasta las nubes, algo que desde EPHECTOsport se anticipó hace 16 meses.

El desbande de precios y una inflación acumulada en 2018 de casi el 50% hizo que las cuotas se convirtieran en una pesadilla para los 1.047 poseedores de líneas de créditos. La razón es que las Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) subió desde 22,17 en el momento de lanzar el plan hasta su valor actual de 38,58, un escalofriante 74% de aumento. Y aunque desde el IVC se intentó el paliativo de retrotraer los valores a octubre (28,16), el alza de los costos puso a más del 20% de los poseedores de crédito en situación crítica para mantenerse en los planes.

Si los adjudicatarios se desesperaban al ver el aumento de las cuotas, tampoco desde la Ciudad llegaban señales claras para tranquilizarlos. Las demoras operativas y el aumento de los costos para la escrituración conspiraron para que la prometida entrega en febrero de 2019 se dilatara. Los futuros habitantes siquiera podían chequear el estado de los deptos. ¿Por qué? Porque aún estaban en obra. La reglamentación olímpica prohibía que hubiera gas natural, por lo que debió realizarse un tendido de cañerías una vez cerrados los YOG y el montaje de las cocinas en cada unidad habitacional. Además, había que retirar el mobiliario utilizado, que debía ser cedido a los paradores de la Ciudad. Finalmente, el 27 de junio, en una surrealista ceremonia nocturna, Rodríguez Larreta y Juan Maquieyra, titular del IVC, entregaron los primeros departamentos a sólo siete familias, quienes viven casi en soledad en entre una treintena de torres mal iluminadas.

larreta entrega

Mientras otras 1.040 familias esperan ingresar a lo que será su nueva vivienda, los nuevos habitantes ya han sufrido en carne propia las chapuzas de la obra pública porteña: una de los propietarios intentó instalar el aire acondicionado y provocó un cortocircuito general porque el tendido eléctrico no estaba preparado para aceptar el amperaje de un aparato familiar. Una villa… de emergencia.

INFORME 1: LOS DUEÑOS DEL ORO
INFORME 3: ELEFANTES BLANCOS EN EL SUR
INFORME 4: FUTURO OLVIDADO
INFORME 5: PELOTAS BIEN GUARDADAS
INFORME 6: CONEXIÓN LAUSANA
INFORME 7: MANO DE OBRA, ¿CALIFICADA?
INFORME 8: LA FIESTA DE TODOS
INFORME 9: MÁS DE MIL PALOS VERDES

ERNESTO RODRÍGUEZ III
@EPHECTO
EDICIÓN E INVESTIGACIÓN:
FEDERICO TEIJEIRO (@FEDERICODT)
PABLO TORRES BARTHE (@ALBERDIANOARG)

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